domingo, 30 de marzo de 2014

X

Se levanta de la cama. Aún lleva el sudor y el semen en el cuerpo. Lo veo dirigirse al baño. Suena el agua de la ducha. Yo me acurruco entre las sábanas. Allí sigue estando él, su olor, su vida entre mis piernas. Su cariño parece que hace tiempo que no pasa del salón. 
Cuando deja de caer el agua aparece en menos de un minuto. No se como consigue arreglarse y estar impresionantemente guapo en tan poco tiempo. Serán los treinta años. Los míos ya casi no los recuerdo. 
Vuelve a la habitación con café y con prisas. Le pido que se vaya pronto. Que no espere por mi. Que quiero quedarme en cama un rato mas. Un rato en el que él sigue estando a mi lado, en mi vida, un rato mas antes de levantarme notar su ausencia y jurarme, otra vez, que nunca más volverá a entrar en esta casa.