martes, 25 de diciembre de 2012

IV

Esto empezó muy bien y se ha ido al garate. Mi voluntad a la hora de escribir flaquea más que una dieta en Navidad. ¡Que esa es otra! Menos mal que me he currado el gimnasio los dos últimos meses que si no... Para Reyes me traerían tres kilos de más y no de los que le pedí para el dia de la lotería, no. De los que tardan más en perderse y se pegan a tu cintura y a tu culo y no deja nada en el bolsillo. 
Mi paga extra no la he visto. Así que los regalos este año han sido proporcionales. A mi chico, el de ahora, el imbécil con el que empecé el blog solo aparece en algún sms tardío, creo que le va a encantar su regalo. De echo el regalo es para mí pero lo disfrutará él. Me he dado un caprichazo en Women´s Secret. Creo que me lo agradecerá más que el disco duro que quería. O al menos ya haré yo porque lo disfrute. 
Le tengo ganas a NocheVieja. Mi pequeña se va con la otra familia y yo me encuentro unos días que voy a disfrutar solo para mi. Luego otros pocos más con el tipo al que me estoy follando ultimamente. Se lo curra, lo que empezó a ser un pasatiempo corto se está conviertiendo en el último mes en algo más. Ya veremos si esto llega a primavera. 

¡Uffss!! Si sigo pensando en positivo va a durar algo menos. Por el momento voy a ver que quiera mi pitufina que me está reclamando para algún juego. Ya digo que la voluntad de escriibir la pierdo con facilidad.

sábado, 13 de octubre de 2012

III

Después de una cena ¿romántica?, muchas copas, tres polvos y un paseo mañanero con un grupo que se ha formado en el hotel por fin, a la hora de la siesta, estoy sola en la habitación. JS se ha ido a jugar al tenis. ¡No se como aguanta! Aunque el cuerpo que tiene desde luego parece que puede con eso y con otra sesión maratoniana como la de ayer. La que no se si aguantará seré yo. El tipo lo merece. Es bueno, en la cama lo da todo. ¡Que coño! ¡Es muy bueno! Llevaba tiempo de no pillar a alguien así un fin de semana. Otra cosa es aguante algo más. El día a día con JS creo que sería terrible. Primero porque es de estas personas que viven para su trabajo y a mi me gusta más la calle que a un funcionario un desayuno. Segundo porque no le gustan los niños, no se lo discuto, pero yo tengo una hija lindísima con la que tendría que apechugar, aparte de mi ex que, a veces, es como otro hijo más. Y tercero... ¡Por que no! Por que hoy voy a aprovecharlo cuando llegue. Lo meteré en la ducha y le voy a decir muy clarito que quiero. Y quiero sexo. Quiero ponerme el vestido verde que me queda de vicio y salir a la calle, me da igual que haya quedado con alguien del hotel, de la ciudad o con su madre, por que esa es otra, JS vive aún con sus padres, y es que, entre alguna que otra neurona de más le saco también varios años. (Desde luego a veces tengo que darle la razón a CB cuando dice que me lió con cada tipo.) Quiero volver al hotel, el chaval se ha currado lo del hotel, y que me vuelva a follar como ayer. Sin prisas, sin pausas. ¡Con ganas! Mañana cada uno a su sitio. Y despues... que sea lo que tenga que ser. (Que va a ser que no.) Pero hoy, esta tarde, lo que queda de puente, mi menda lo va a disfrutar como si fuese el último. Son cerca de las seis de la tarde. La bata del hotel me sienta bien y se abre con facilidad. Me gusta salir de la ducha con el pelo mojado y pronto llega JS del partido. Espero que no se haya cansado mucho. 



martes, 2 de octubre de 2012

#Paragilipollasyo.

Acabo de dar un repaso a las redes sociales. Ahora mismo creo que estoy apuntada en más redes sociales que amigos tengo. ¡Conocidos si! Conocidos tengo un montón. El trabajo, los años de camarera entre un pub y otro, cursos, asociaciones culturales, vecinales, de padres y madres de alumnos, amigos de la infancia, de la facultad, de... ¡Si! Conocidos tengo bastantes. En verano, cuando mi pequeñaja no está, es cuando puedo hacer efectivas esa gente que conoces. Es cuando me apunto a Badoo, a Yunu, a Meetic, a Facebook, de las pocas que sigo usando, cuando me dispongo a dar rienda suelta a mis ganas de juerga, de risas, de sexo y busco gente con la que salir, gente con la que tomar alguna copa, ir al cine, tipos para comerle la boca o la polla. Cualquier tipo de gente que me aporte algo. A veces esa gente suele quedarse en mi vida, en mi entorno unos días, otros meses y a muy pocos he llegado a considerar amigos. Aunque algun@ que otr@ sigue quedando por ahí, supongo que por eso aún no he cerrado el puto facebook. Por eso y por que a veces es la única manera que tengo de seguir relacionándome con gente que me quiere, que han estado ahí alguna que otra vez cuando las cosas, o otra gente han hecho que la vida no mereciese la pena. Tengo pocos amigos, pero alguno sigue ahí. Pinchando como un aprendiz de sastre con su pobre dedo, insistiendo hasta que consigue que mire la vida con otros ojos. Porque en mi vida siempre he llevado gafas oscuras y a veces es necesario cambiar los cristales para mostrar las cosas de diferente color. 
Acabo de dar un repaso a las redes sociales y he recordado que, para colmo, también tengo un blog. Con el poco tiempo del que dispongo. #Paragilipollasyo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Moleskine nuevo.

Se me acabó el cuaderno que me regalo Rafa. ¡Era precioso! ¡Rafa, no! Rafa fue un pedazo de cabrón que después una relación de siete meses me dijo que volvía con su mujer. Ni siquiera sabía que estaba casado. Lo que era precioso era el cuaderno. Uno de esos que le vi en un documental a Hemingway, con su gomita para cerrarlo y su olor a papel nuevo, supongo que el del escritor olería a humo de puros y a alcohol. El mio no, el mío era rojo y durante mucho tiempo lo llevé en el bolso para apuntar la lista de la compra, el precio de una chaqueta o unos zapatos, el nombre del maestro de la niña o sus amigos del colegio. Pero un día un "pajarito" se empeñó en que lo usara para algo más. Que fuese apuntando lo que veía, lo que quería, que fuese recordando como se escribía, de pequeña me encantaba, y empezase a manchar el moleskine con algo más que la compra del día. Por su puesto mandé lo mandé a tomar viento fresco pero como es de esos amigos que una tiene pocos y además insiste, comencé a hacerlo. Me di cuenta que el autobús era un lugar ideal para escribir, sobre todo la hora de entrada al trabajo cuando las personas no se fijan en nada, solo en su propia soledad hacia el trabajo, sus caras apuntando al suelo de el bus me daban ánimos para reescribirle sus vidas en mi cuaderno, para hacerlas más penosas, más alegres, más interesantes, para hacer la mía, algo más llevadera inventándome la de los demás.
Hace cuatro días acabé mi moleskine rojo. Los últimos días no quería seguir escribiendo en él, retrasaba la hora de que se acabase. No quería que las vidas de los demás, la mía, terminasen alguna vez en aquellas hojas. No quería cerrar el cuaderno y arrinconarlo. Era algo que había entrado en mi vida y no quería que saliese pero mi pequeña me ha regalado uno. Es un cuaderno lindísimo, una tortuga en una esquina y he empezado a escribir otra vez en el autobús, en la natación mientras la espero, en el trabajo... pero hoy me he dado cuenta que quiero más. Así que esta vez voy a hacer partícipe a la gente de mi moleskine nuevo. Ese que se deja en blogger y es para todos. Esta vez mi moleskine no solo lo leeré yo.