Acabo de dar un repaso a las redes sociales. Ahora mismo creo que estoy apuntada en más redes sociales que amigos tengo. ¡Conocidos si! Conocidos tengo un montón. El trabajo, los años de camarera entre un pub y otro, cursos, asociaciones culturales, vecinales, de padres y madres de alumnos, amigos de la infancia, de la facultad, de... ¡Si! Conocidos tengo bastantes. En verano, cuando mi pequeñaja no está, es cuando puedo hacer efectivas esa gente que conoces. Es cuando me apunto a Badoo, a Yunu, a Meetic, a Facebook, de las pocas que sigo usando, cuando me dispongo a dar rienda suelta a mis ganas de juerga, de risas, de sexo y busco gente con la que salir, gente con la que tomar alguna copa, ir al cine, tipos para comerle la boca o la polla. Cualquier tipo de gente que me aporte algo. A veces esa gente suele quedarse en mi vida, en mi entorno unos días, otros meses y a muy pocos he llegado a considerar amigos. Aunque algun@ que otr@ sigue quedando por ahí, supongo que por eso aún no he cerrado el puto facebook. Por eso y por que a veces es la única manera que tengo de seguir relacionándome con gente que me quiere, que han estado ahí alguna que otra vez cuando las cosas, o otra gente han hecho que la vida no mereciese la pena. Tengo pocos amigos, pero alguno sigue ahí. Pinchando como un aprendiz de sastre con su pobre dedo, insistiendo hasta que consigue que mire la vida con otros ojos. Porque en mi vida siempre he llevado gafas oscuras y a veces es necesario cambiar los cristales para mostrar las cosas de diferente color.
Acabo de dar un repaso a las redes sociales y he recordado que, para colmo, también tengo un blog. Con el poco tiempo del que dispongo. #Paragilipollasyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario